viernes, 22 de enero de 2010

Entrelazado.
Me siento amarrado,
atrapado entre tus brazos,
como con un extraño cordón,
de fuerza inexplicable,
que no me deja escapar.

Me siento entrelazado,
entre un mundo de abrazos,
como una extraña cuerda,
de textura inexorable,
que a mi piel comodidad ha de brindar.

Es así como ahora vivo,
abrazado a los recuerdos,
amarrando poco a poco
con cordones nuestros besos.

Es así como camino,
y entrelazo nuestra historia,
con las cuerdas de un destino,
que toco vivir sin gloria.

Y entre todo analizo,
esa fuerza inexplicable,
la textura inexorable,
era algo implacable.


Y es ahora que pregunto:
¿He de andar muchos caminos,
evadir más de un destino,
para encontrarte y que me abraces?.

Edward Barragán.
Entre sueños.
Y de nuevo me encuentro sentado,
de brazos atados,
donde la espalda del mundo ha perdido su nombre
y los llantos de un cisne
me recuerdan canciones.

Al final no todo es como esperaba,
al comienzo nada fue como ajenas voces promulgaban.

Desato los nudos que atoran mi garganta,
revuelvo los gritos que a mala hora saltan;
Intento levantarme,
pero no, no es suficiente,
no es suficiente el pudoroso orgullo
de tener una fuerza tan desbordante.

De nuevo recorro mi cuerpo
con la sutil mirada de las yemas de mis dedos.

Dejo que caiga sobre mí,
de una inocua vertiente,
salada sustancia.

Cierro las persianas de las cuencas de mis ojos,
recuerdo, para poder levantarme,
es mucho mejor el pudoroso orgullo de tener
un ilusorio sueño entre pecho y espalda,
que tener una espada Y encontrarse en la nada.
Edward Barragán.

lunes, 18 de enero de 2010

A un amigo.
Cuando me alcance todo,
No seré más que yo,
Lo que siempre he sido,
Lo que siempre seré.

Tendré un imperio de un solo ejército,
Que estará compuesto por un solo hombre
Y ese, en busca de nuestra libertad, ese seré yo,
Y solo quiero que me acompañes vos.

Con tu armonía amigo mío,
Sería bueno ir a ese castillo donde no cabrán ni la agonía, ni algún temor;
Donde nuestra melodía finalmente se pueda cantar;
Nuestro dulce canto de libertad.

Alegría, alegría amigo mío,
Alegría y libertad,
Aun sigues aquí,
Por ahora no te irás,
Cuando te vayas ya tendré una razón para yo también ir
A algún lugar donde ya no importe si es verdad la realidad.
Edward Barragán.