viernes, 17 de septiembre de 2010

simple pensamiento...simple....

‎-si!, Quemé mi maldito poema, y QUE!!!, si quiere... vuelvo y lo escribo, puede que no quede igual....se lo puedo escribir mejor....pero nunca igual....
Edward Barragán

sábado, 26 de junio de 2010

¿A qué, quién o cómo?

No me llama la atención formar parte
Del estrellato de la fama,
Que nunca me falte el dinero,
Tener mujeres a montón.

No es de mi total interés
Tener asegurada la vida,
Que nunca me falte mi licor,
Si con todo esto he de vender mi vida, mi arte y mi ser.

Prefiero encontrarme en el desierto,
Sentir que nada es fácil,
Escrutar la incertidumbre,
Perderme en el subsuelo.

Es mejor estilo de vida la del inocuo terrestre,
Al que nadie le dijo que vivir era fácil.
No tengo la necesidad de ser un afamado personaje más, un intocable,
Un hijo bastardo de algún dios obsceno.

Edward Barragán

viernes, 18 de junio de 2010

(Una serie de cuentos cortos, si es que así se les puede denominar)
…Ya me estaba cansando de ser un libro en blanco,
Tan pálido, tan simple, tan vulgar…
…Es preferible hacer volar…
Edward Barragán.


Nicotin.
Él siempre tuvo una vida corta;
Tanto, que siempre sospechó,
Que en cualquier momento
Un suspiro acabaría con su vida.
Edward Barragán.


Invisible invencible.
Era tan sencillo que jamás entendió por qué todos pasaban siempre de él,
Es por eso, que un día, decidió volverse invisible.
Entonces, era él quien pasaba de todos.
Edward Barragán.


Inevitable
Siempre evitó aquello que ya estaba escrito
por estar buscando su anhelada media naranja.
Al enterarse que ésta, su compañera, se cansó de la vida y decidió volverse jugo,
Tomó la decisión de no oponerse más,
Entonces, permitió que la exprimiera ese mismo destino que siempre intentó evadir.
Edward Barragán.



Fortuna- infortuna.

Era una mujer tan desafortunada
Que siempre tenía un as bajo la manga
Y un corazón a sus pies.
Un día, tras un descuido,
tuvo la fortuna de perder las mangas y sus pies.
Edward Barragán.

…Es tan irónico el sentimiento,
Que la mayoría de veces nos hace volar…
…para luego dejarnos caer al vacío…
Edward Barragán.
Foto: Edward Barragán.

"Y era tan desierto que se confundía con la arena,
entre cada respiración inhalaba un poco de esa esencia carrasposa que lo invadía,
sin saber, que cada vez, se fundía un poco mas
con su inevitable ser".

Edward Barragán.

domingo, 13 de junio de 2010

Vivir en el cielo

Vivir en el cielo?.....suena frio,
una extraña novia con velo de nube,
un tapete hecho de retazos distintos,
un solo vuelo en el que el aire quema los sueños,
una ráfaga intempestiva de desastrosos recuerdos,
una mirada a lo profundo y lo incierto,
una triste llamada a lo que nunca es eterno,
vivir en el cielo...vivir en invierno.
Edward Barragán.
Donde valiese el amor.

Si quisiera falsear un edredón de tela lo haría
con lo retazos de tela que en mi corazón existieran,
si me urgiera reventar de colores la almohada en la que duermo lo haría
siempre y cuando a blanco y negro perduraran las pasiones.

Si en la sima de un pequeño souvenir de amor,
hubiese mucho menos desamor,
sonreiría,
Pues sabría que por cada segundo de ilusión hay un eterno resplandor.

Donde valiese el amor, en vez de sentimiento, simples míseros pesos
Lo despreciaría,
Ya que de esa forma pondría en tus besos pocos rezos.
Autor: Edward Barragán.

viernes, 22 de enero de 2010

Entrelazado.
Me siento amarrado,
atrapado entre tus brazos,
como con un extraño cordón,
de fuerza inexplicable,
que no me deja escapar.

Me siento entrelazado,
entre un mundo de abrazos,
como una extraña cuerda,
de textura inexorable,
que a mi piel comodidad ha de brindar.

Es así como ahora vivo,
abrazado a los recuerdos,
amarrando poco a poco
con cordones nuestros besos.

Es así como camino,
y entrelazo nuestra historia,
con las cuerdas de un destino,
que toco vivir sin gloria.

Y entre todo analizo,
esa fuerza inexplicable,
la textura inexorable,
era algo implacable.


Y es ahora que pregunto:
¿He de andar muchos caminos,
evadir más de un destino,
para encontrarte y que me abraces?.

Edward Barragán.
Entre sueños.
Y de nuevo me encuentro sentado,
de brazos atados,
donde la espalda del mundo ha perdido su nombre
y los llantos de un cisne
me recuerdan canciones.

Al final no todo es como esperaba,
al comienzo nada fue como ajenas voces promulgaban.

Desato los nudos que atoran mi garganta,
revuelvo los gritos que a mala hora saltan;
Intento levantarme,
pero no, no es suficiente,
no es suficiente el pudoroso orgullo
de tener una fuerza tan desbordante.

De nuevo recorro mi cuerpo
con la sutil mirada de las yemas de mis dedos.

Dejo que caiga sobre mí,
de una inocua vertiente,
salada sustancia.

Cierro las persianas de las cuencas de mis ojos,
recuerdo, para poder levantarme,
es mucho mejor el pudoroso orgullo de tener
un ilusorio sueño entre pecho y espalda,
que tener una espada Y encontrarse en la nada.
Edward Barragán.

lunes, 18 de enero de 2010

A un amigo.
Cuando me alcance todo,
No seré más que yo,
Lo que siempre he sido,
Lo que siempre seré.

Tendré un imperio de un solo ejército,
Que estará compuesto por un solo hombre
Y ese, en busca de nuestra libertad, ese seré yo,
Y solo quiero que me acompañes vos.

Con tu armonía amigo mío,
Sería bueno ir a ese castillo donde no cabrán ni la agonía, ni algún temor;
Donde nuestra melodía finalmente se pueda cantar;
Nuestro dulce canto de libertad.

Alegría, alegría amigo mío,
Alegría y libertad,
Aun sigues aquí,
Por ahora no te irás,
Cuando te vayas ya tendré una razón para yo también ir
A algún lugar donde ya no importe si es verdad la realidad.
Edward Barragán.